Reconocidos Año 2018

José Eduardo Huerta Serrano

Maestro y artesano José Eduardo Huerta Serrano, localidad de Larmahue, comuna de Pichidegua, región de O´Higgins. Recibe la distinción por su activa labor de transmisión y salvaguardia de los conocimientos y experiencia en la construcción, mantención y reparación de las “ruedas de agua”, ícono de la vida rural y de las labores agrícolas en Larmahue.

Huerta, que aprendió el oficio a través de la observación y que lo perfeccionó gracias a la práctica durante décadas, es altamente valorado por la comunidad a la que transmite sus conocimientos. Como artesano, además, se ha especializado en realizar réplicas pequeñas de las azudas, como también se les llama técnicamente a las ruedas de agua.

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Grupo de cantores a lo poeta de la Región Metropolitana de Santiago y del Libertador Bernanrdo O´Higgins

José Manuel Gallardo Reyes (Paine), Juan Domingo Pérez Ibarra (Pirque), Juan Andrés Correa Orellana (Las Cabras), Gilberto Alejandro Acevedo González (Chimbarongo) y Carlos Santiago Varas Yáñez (Rancagua).

El grupo de cantores, custodios de una herencia poética y musical de tradición popular y raigambre rural, obtienen la distinción del Estado por ser agentes transmisores de su saber y experiencia, razones por las cuales han sido honrados con diversos reconocimientos a lo largo de su vida de cantores y poetas de excelencia. Ceñidos a una ética y estética indudables en el ejercicio de su manifestación cultural, son reconocidos también por sus pares como autoridades culturales de sus territorios.

JOSÉ MANUEL GALLARDO REYES

Aprendió de su abuela y padre. Juan de la Cruz Bello le enseñó el “toquío” en la guitarra. A los 30 compone sus versos y el primero, a la Cruz de Mayo. Su admiración por Jesús lo llevó a sentir propio el Padecimiento que canta; y el Hijo Prodigo, lo representa: dejó el hogar en Rangue a los 15 y regresó con el fracaso y la soledad frente al mundo. Agricultor, y en la Universidad de Chile, jardinero, gracias a Juan Uribe Echevarría, con quien recorrió Aculeo en busca de sus cantores.

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JUAN DOMINGO PÉREZ IBARRA

Poeta y guitarronero de Santa Rita de Pirque. Su sello es el Canto a lo Divino, con el cual brindó dos veces una visita papal: en 1987 a Juan Pablo II y en 2018 a Francisco. Sus misas en décimas y composiciones recogen versos “enlatinados” tomados de la liturgia católica. Se formó con Santos Rubio, Salvador Cornejo, Manuel Ulloa y Osvaldo “Chosto” Ulloa. Interpreta rabel, guitarra traspuesta, vihuela y salterio. Hoy entrega su saber a través de talleres y al promover desde 2002 encuentros de guitarroneros, posicionando a este instrumento como signo de identidad y belleza.

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JUAN ANDRÉS CORREA ORELLANA

De familia de cantores a lo poeta, en Las Cabras, sector La Llavería, antigua hacienda El Durazno. Nacido y criado en Los Aromos, con 8 años aprende el canto y la guitarra campesina. Fue declarado en 1999 “Personaje típico de la comuna de Las Cabras”. Afable en extremo. Hábil laceador, los que hacía él mismo, hombre de a caballo en todo sentido. Con su hermano Segundo salían a cantar desde que estaban chiquillos, y también es un notable “mentiroso”, antiguo oficio de la oralidad de exigente talento. Le siguen los pasos sus hijos Aída y Ramiro.

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GILBERTO ALEJANDRO ACEVEDO GONZÁLEZ

“Pueta” de Chimbarongo, heredó el canto a lo poeta por tradición familiar, devota de la Virgen del Carmen. Memorizaba versos mientras los oía en vigilias a lo divino y lo humano. Canta y toca guitarra desde los 8 años, cuando se integró en una rueda a San Antonio. La mayoría de sus versos son por picardía, y lo acompañan sus hijos y esposa. Transmite su saber en talleres y sale a cantar misas en décimas. Es llavero en el fundo donde vive. Respetado por su comunidad. Su voz, como él mismo dice, es la del campo.

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CARLOS SANTIAGO VARAS YÁÑEZ

Del fundo El Crucero, Chancón, en San Vicente de Tagua-Tagua, incursiona muy joven en romances, cuartetas y décimas que aprendió de su padre y éste, de su abuelo, y destaca la calidad de sus versos, aunque se dedicó al canto bien adulto. Quedar ciego no le impidió proseguir; ayudó en la creación del Archivo de Música del Museo Regional de Rancagua, donde recoge los aportes de sus pares cantores. Su poesía acompaña la existencia, sintetiza y amalgama lo actual y antiguo. Poeta-cronista, sus brindis son modelo de deleite y enseñanza de cómo la vida deviene verso.

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Créditos fotografía:

  • Juan Perez Ibarra, crédito: Marcos Pérez P.
  • Manuel Gallardo, créditos: Claudio Martínez V.
  • Segundo Correa, créditos: Danilo Petrovich J.
  • Gilberto Acevedo, créditos: Ariel Führer F.
  • Santiago Varas: créditos: Karla Ravi C.
  • José Huerta, créditos: Mauricio Pineda P.

 


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